Un grupo de palestinos cristianos que representa a diversas iglesias y organizaciones relacionadas con la iglesia ha lanzado un animado y piadoso llamado a acabar con la ocupación de Palestina por parte de Israel. El llamado, lanzado el 11 de diciembre en un encuentro en la ciudad palestina de Belén, llega en un momento en que muchos palestinos creen que se ha llegado a un punto muerto. Plantea preguntas a la comunidad internacional, a los líderes políticos en la región, y a las iglesias de todo el mundo sobre su contribución a la búsqueda de libertad del pueblo palestino. Incluso en medio de “nuestra catástrofe” el llamado es descrito como una palabra de fe, esperanza y amor.
Conocido como “Documento Kairós Palestina”, el llamado se hace eco de un llamado similar lanzado por las iglesias Sudafricanas a mediados de los 1980s en los momentos de máxima represión bajo el régimen del apartheid. El llamado sirvió para impulsar a las iglesias y al conjunto de la población hacia un esfuerzo coordinado que eventualmente trajo el fin del apartheid.
Los autores del Documento Palestina Kairos, entre ellos el Patriarca Emérito Michel Sabbah del Patriarcado Latino de Jerusalén, el Obispo Luterano de Jerusalén Munib Younan y el Arzobispo Theodosios Atallah Hanna de Sebastia del Patriarcado Greco-Ortodoxo de Jerusalén, han planteado el reto de la urgencia de la paz con justicia a los líderes religiosos y políticos en las sociedades palestina e israelí, la comunidad internacional, y a “nuestros hermanos y hermanas cristianas en las iglesias” alrededor del mundo. Creen que los actuales esfuerzos en Oriente Medio se limitan a gestionar la crisis más que a encontrar soluciones pertinentes y a largo plazo a la crisis.
Denuncian las promesas vacías
Expresando su dolor, los firmantes del llamado denuncian las promesas y declaraciones vacías sobre la paz en la región. Le recuerdan al mundo el muro de separación erigido en territorio palestino, el bloqueo de Gaza, cómo los asentamientos israelíes arrasan su tierra, la humillación en los check-points militares, las restricciones a la libertad religiosa y el acceso controlado a los lugares sagrados, la dura situación de los refugiados esperando su derecho al retorno, los prisioneros languideciendo en las prisiones israelíes y el total irrespeto de la ley internacional por parte de Israel, así como la parálisis de la comunidad internacional frente a esta tragedia.
Rechazan las justificaciones israelíes de que sus acciones son en defensa propia, y de forma clara afirman que si no hubiera ocupación, “no habría resistencia, ni miedo, ni inseguridad.”
Argumentan: “Dios no nos creó para participar en la lucha y el conflicto, sino para construir juntos la tierra con amor y respeto mutuo. Nuestra tierra tiene una misión universal, y la promesa de la tierra nunca ha sido un programa político, sino más bien el preludio para completar la salvación universal. Nuestra conexión con esta tierra es un derecho natural. No es solamente una ideología o una cuestión teológica.” Rechazan cualquier uso de la Biblia que legitime o apoye las opciones políticas y posiciones que se basan en la injusticia.
Declaran la ocupación de tierra palestina como un pecado contra Dios y la humanidad, se adhieren firmemente a los signos de esperanza como los “centros locales de teología” y las “numerosas reuniones para el diálogo inter-religioso”, reconociendo que estas señales aportan esperanza a la resistencia contra la ocupación. A través de la lógica de la resistencia pacífica, la resistencia es tanto un derecho como un deber, ya que tiene el potencial de acelerar el momento de la reconciliación.
Afirmando que este es un momento que exige arrepentimiento por las acciones pasadas, bien por haber utilizado el odio como instrumento de resistencia o por haber tenido la voluntad de ser indiferentes y absorbidos por defectuosas posiciones teológicas, el grupo pide a la comunidad internacional y a los palestinos determinación en estos tiempos de prueba. “Venid y ved [para que os podamos dar a conocer] la verdad de nuestra realidad”, apelan.
Conmovedoramente, concluyen, “en ausencia de toda esperanza, clamamos nuestro grito de esperanza. Creemos en Dios, bueno y justo. Creemos que la bondad de Dios finalmente triunfará sobre el mal del odio y de la muerte que aún persisten en nuestra tierra. Veremos aquí 'una tierra nueva' y 'un nuevo ser humano', capaz de levantarse en el espíritu de amor hacia cada uno de sus hermanos y hermanas”.
Los autores son:
* Patriarca Michel Sabbah
* Obispo Dr Munib Younan
* Arzobispo Theodosios Atallah Hanna
* Rev. Dr. Jamal Khader
* Rev. Dr. Rafiq Khoury
* Rev. Dr. Mitri Raheb
* Rev. Dr. Naim Ateek
* Rev. Dr. Yohana Katanacho
* Rev. Fr Fadi Diab
* Dr. Jiries Khoury
* Sra. Sider Daibes
* Sra. Nora Kort
* Sra. Lucy Thaljieh
* Sr. Nidal Abu Zulof
* Sr. Yusef Daher
* Sr. Rifat Kassis – coordinador de la iniciativa
Contacto para los medios de comunicación en Jerusalén: Ranjan Solomon +972-54-733-7857
Texto íntegro del Documento Kairós Palestina:
Información adicional: Juan Michel, +41 22 791 6153 +41 79 507 6363
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El Consejo Mundial de Iglesias promueve la unidad cristiana en la fe, el testimonio y el servicio, por un mundo justo y pacífico. Una comunidad ecuménica de iglesias fundada en 1948, hoy en día el CMI reúne a 349 iglesias protestantes, ortodoxas, anglicanas y otras iglesias que representan a más de 560 millones de cristianos en más de 110 países, y trabaja en cooperación con la Iglesia Católica Romana. El secretario general del CMI, es el Reverendo Dr. Samuel Kobia, de la Iglesia Metodista de Kenia. Sede: Ginebra, Suiza.
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Traducido al castellano por Marcel Masferrer Pascual para el Centro de Información Alternativa (AIC)