Jueves 17 de Mayo, 2012

Normalización Económica

Jueves 09 de Febrero de 2012 23:18 Shir Hever
Imprimir PDF
El debate sobre la normalización, y las formas en que se debilita la lucha contra la ocupación, gira principalmente en torno a cuestiones como encuentros entre los pueblos, conferencias, campamentos juveniles para israelíes y palestinos, y otras actividades de "co-existencia", pero muy poco se ha dicho y escrito sobre el lado económico de la "normalización".


Desde el inicio de las negociaciones de Oslo, se creó un nuevo sector económico en Israel-un grupo de personas que consiguen ingresos mediante la promoción de proyectos de normalización, con fondos provenientes de Europa y los Estados Unidos. Esos israelíes, y un número más pequeño de los palestinos, repiten el ritual de organizar actividades conjuntas entre israelíes y palestinos, creando la ilusión de que tales eventos contribuyen a difundir el conflicto, sin tener en cuenta las causas reales del mismo. Muchos donantes están contentos de contribuir a esos proyectos porque entonces pueden presumir de contribuir al "proceso de paz", sin abordar temas controvertidos. La gente que organiza esos proyectos ha hecho una carrera de ellos, incluso mucho después de que el actual "proceso de paz" haya fallado.
peres_center_peace
Centro de Peres por la Paz (Peres Center for Peace)

El Peres Center for Peace (Centro Peres por la Paz), una ONG israelí llamada como el Presidente israelí Simón Peres, es la ONG de normalización más conocida. Su opulento edificio en la ciudad de Jaffa permanece como un perfecto ejemplo de lo que la organización representa una estructura gigante reluciente (financiada por dinero extranjero) rodeada de la pobreza de los Palestinos desposeídos, fingiendo involucrar a los Palestinos como "iguales" y ayudarlos, mientras ignoran una historia entera de injustica que ha creado la situación actual-ya sea en Jaffa o en los Territorios Palestinos Ocupados (TPO).


El gobierno Israelí es rápido en capitalizar los proyectos sobre normalización citándolos en los informes del Ministerio de Asuntos Exteriores para el Cuarteto y como parte de su estrategia de propaganda ("hasbara").


Sin embargo, la trascendencia económica actual de esos "profesionales de proceso de paz" es insignificante. La normalización económica abarca intereses económicos más profundos, que pueden afectar al futuro económico de la región.


El mejor ejemplo es el plan "Corredor de la Paz". El plan tiene muchos componentes, y en tanto las negociaciones siguen, no está claro cuáles se implementarán y cuáles no. Esos componentes incluyen cavar un canal que una el Mar Rojo con el Mar Muerto para incrementar el nivel del agua en el Mar Muerto generando fuerza hidroeléctrica, usada principalmente para desalinizar el agua. Otro componente es el ferrocarril para traer materias primas desde Jordania para, a su vez, ser tratadas en el área de Jenin en los TPO por trabajadores palestinos y entonces ser enviadas al puerto de Haifa en Israel y exportarlas a Europa.

Otros componentes son atracciones turísticas y agrícolas para desarrollarse en la frontera Israelí-Jordana.

El proyecto se presenta como Israelí-Jordano-Palestino. Jordania forma parte de éste por las inversiones internacionales, Israel está para conseguir un estímulo a sus exportaciones a Europa (otra vez, con inversiones extranjeras), y los representantes Palestinos serían tratados, al menos por los propósitos del proyecto, como representantes de un Estado. Israel también está para lograr otro beneficio. Proyectos como éste permiten a las compañías israelíes entrar en mercados árabes que de otra forma estarían cerrados para ellos (como los de los Estados del Golfo), porque los productos serían etiquetados como "made in Jordan" o "made in Palestine" aun cuando las compañías israelíes se beneficien.


No es coincidencia que el Centro Peres por la Paz esté trabajando duro para promover el proyecto. La Agencia Japonesa para la Cooperación Internacional ya ha estimado el proyecto como de alta prioridad (dispuesta a invertir, a pesar de las reciente tragedias japonesas). Billonarios israelíes como Ytshak Tshuva ya han expresado su interés en el proyecto.


Muchos de los aspectos del plan "Corredor de la Paz" podrían tener sentido y, ser considerados desde un punto de vista económico. Sin embargo, las desiguales relaciones de poder en las negociaciones significa que la oportunidad de que los Palestinos reciban su justa parte de los beneficios del proyecto es cercana a cero, y hasta que los Palestinos no puedan negociar desde una posición de fuerza, todos los acuerdos -que se forjaron con la ilusión de las relaciones normales entre palestinos e israelíes, pasando por alto las desigualdades inherentes a la desposesión y ocupación- podrían crear daños de largo alcance a la economía Palestina, la cual no podrán prevenir. Esto, por supuesto, apunta a un problema esencial de todas las formas de normalización, incluyendo los proyectos simbólicos como el "Centro Peres para la Paz"-haciendo caso omiso de las relaciones desiguales de poder, creando una apariencia de las negociaciones, causando daño a los intereses palestinos, frustrando la capacidad de los palestinos a convertirse en amos de su propio destino.


*Shir Hever es autor es "The Political Economy of Israel's Occupation"

Traducido por Antonio B para el Centro de Información Alternativa (AIC), Jerusalén.
More YouNews
© The Alternative Information Center Contact.
Creative Commons License
website by/Gravy Studio