El Knéset votó el miércoles (14 de julio) a favor de un proyecto de ley destinado a disuadir la participación, en particular de parte de los israelíes, en los boicots a Israel. El proyecto aprobado en una votación preliminar, fue entregado inicialmente a principios de junio de 2010, por 25 miembros del Knéset y suscrito por varias facciones. La votación del miércoles fue casi unánime.
Bajo la nueva ley, cualquier grupo podría entablar una demanda de hasta 30,000 ILS a cualquier persona que le lance un boicot, o lo incite, sin tener que probar que un daño le haya sido causado, según el diario israelí Haaretz. Luego, un monto adicional podría ser demandado una vez que el daño sea probado.
El proyecto de ley llega en respuesta al creciente movimiento de boicot dentro de Israel y Cisjordania en sectores económicos, académicos y sociales.
Zeey Elkin, del partido sionista derechista Likud y el presidente de la coalición del proyecto, dijo el martes que “no debemos aceptar los boicots contra Israel, sea académico o económico. El estado debe protegerse de los procesos crecientes de deslegitimización, y proveerles compensación a quienes se les ha hecho daño.”
El proyecto prohíbe la iniciación o promoción el boicot de individuos, fábricas, firmas y organizaciones en cualquier lugar de Israel y se refiere a los boicots emprendidos por israelíes, ciudadanos extranjeros, gobiernos extranjeros, según el noticiero israelí Ynet News.
El proyecto de ley busca apuntar a los miembros de la comunidad palestina de 1948 que están participando en el boicot económico, encabezado por la Autoridad Palestina, de los bienes fabricados en los asentamientos de la Cisjordania. El proyecto también intenta impedir la participación de académicos en los boicots internacionales contra Israel, tal como Neve Gordon, un profesor de ciencia política en la universidad Ben-Gurion que apoya la campaña de boicot abiertamente.
Gideon, Sa’ar, el Ministro de Educación de Israel, quien amenazó que el gobierno actuaría durante el verano contra los académicos que se habían unido a la demanda por el boicot contra Israel, acogió el proyecto diciendo que él respalda las sanciones contra los profesores que apoyan al boicot y sirven en universidades públicas, según un artículo publicado en el Chronicle of Higher Education.
“Si alguien pide un boicot académico contra la institución en la cual enseña, la institución debería enfrentar eso”, dijo el ministro en la radio israelí.
En respuesta a su apoyo al proyecto, más de 500 académicos, incluyendo antiguos ministros de educación, firmaron una petición que declara, “Libertad de expresión y libertad académica son el oxígeno del sistema académico Israelí.”
Allí también se declara que “La academia Israelí sufrirá un gran daño si los políticos dictan lo que hay que decir, pensar, investigar y enseñar y obligan a que adopte estos tipos de criterio para aceptar, promover o rechazar cierta investigación o ciertos profesores.”
La legislación propuesta se aplicó inicialmente a los boicots promovidos por los palestinos en la Cisjordania, sin embargo, esta cláusula fue omitida en la redacción actual del proyecto.
El miembro del Knéset Aryeh Eldad dijo “El Knéset ha declarado hoy una guerra de legislación contra la autoridad palestina y los colaboradores judíos que apoyan a (los líderes de la AP) Abu Mazen y Salam Fayad en su boicot de productos de Judea y Samaria. Aunque el gobierno prefiere rendirse al boicot para no entrometerse en las negociaciones con Abu Mazen, y a pesar de las tentativas del Ministro de Justicia de quitarle al proyecto los componentes más importantes, hoy fue aprobado en la votación preliminar en su redacción original.”
El proyecto de ley tendrá que pasar por un comité y luego ser presentado por una primera, segunda y tercera votación antes de que se convierta en ley.
“Dudo que pasará e incluso si pasa, no es cierto que pasará la aprobación de la corte superior porque creo que está en contradicción con dos leyes básicas israelíes en cuanto la libertad de empleo y la libertad de expresión,” dijo el profesor Gordon.
Traducido al castellano por Douglas Smith para el Centro de Información Alternativa (AIC), Jerusalén
