Hebrón y sur de Cisjordania
En la noche del 1 de mayo, aproximadamente 20 colonos del asentamiento de Bat Ayin, al norte de Hebrón, abrieron fuego sobre algunos hogares del municipio palestino de Safa. Los colonos incendiaron un campo de trigo perteneciente a Mohammed Husain Musleh Adi. Los habitantes de Safa y otros pueblos vecinos se congregaron después de que los altavoces de la mezquita notificaran estos actos violentos. Los residentes lanzaron piedras a los colonos para protegerse a sí mismos y a sus hogares. Luego de llegar al escenario, los soldados israelíes anunciaron que este pueblo era zona militar restringida. Después, los soldados israelíes se sentaron en los puntos de control de las carreteras que conducen al pueblo y no hicieron nada para evitar las acciones violentas de los colonos. Asimismo, dos semanas atrás, colonos de Bat Ayin arrancaron de raíz decenas de olivos de los terrenos próximos al asentamiento.
También el día 1 de mayo, unos 10 dunums (medida equivalente a 1000 m2) de tierra fueron allanados con excavadoras israelíes bajo protección del ejército, cerca de los asentamientos de Ale’azer, localizados al Sur de la población palestina de al-Jader. El lugar se llama Abu Bakeer y se encuentra en el Distrito de Belén. Los terrenos afectados son viñedos que pertenecen a la familia Salah. Ramzi Salah, alcalde de al- Jader, declaró que el objetivo de esta destrucción es la ampliación del asentamiento vecino.
El 7 de mayo, colonos armados del asentamiento de Bat Ayin impidieron que los campesinos de Bait Omar llegaran a sus tierras para trabajarlas. Los colonos dispararon al aire cuando los campesinos intentaron llegar hasta las tierras que se encuentran en Ain al-Baida. Los campesinos se dispersaron tras los disparos de los colonos.
El 12 de mayo, colonos de Giv’at Harsina y Kiryat Arba atacaron a un grupo de palestinos y ciudadanos de distintas nacionalidades que se habían reunido en Buwaira, al este de Hebrón. Los manifestantes se habían reunido para protestar contra la confiscación de tierra en la zona. Hashem al-Azza, activista de 45 años de edad, sufrió heridas en la cabeza provocadas por las piedras que lanzaron los colonos. Nos informan además de que el ejército ayudó a los colonos en el ataque contra los manifestantes.
El 17 de mayo, docenas de colonos en colaboración con miembros del grupo más radical del Knesset (parlamento israelí), el Partido Nacional Israelí, coincidieron en las calles del casco antiguo de Hebrón. La reunión se celebró bajo la dirección de un miembro del Knesset Yakov Katz del Partido Ijud Leumi. El Ministro de Defensa, Ehud Barak, autorizó la visita a la ciudad. Fuentes informativas han descrito la visita como un evento diseñado para fomentar las ocupaciones en el Casco Antiguo y aumentar el asentamiento allí existente. Desde por la mañana, el ejército israelí cerró tiendas al igual que todas las calles de la zona afectada y aumentó la actividad en los puntos de control. En algunas zonas de la ciudad se reunieron organizaciones palestinas locales, ciudadanos de distintas nacionalidades y los miembros de la Knesset árabes para protestar en contra de esta visita.
El 19 de junio, funcionarios de la Administración Civil Israelí hicieron públicas unas órdenes de demolición de 5 familias en Hebrón. Las casas se encuentran en Hejra, al sur de la ciudad y a 2 kms al oeste del asentamiento de Bait Hagai. Dichas casas están cerca de la Carretera nº 60, la cuál conduce a los asentamientos. Fuentes del Comité de Defensa Territorial afirmaron que estas órdenes fueron emitidas para los palestinos, quienes no pueden construir o ampliar sus propias casas por residir en la Zona C, donde los permisos para construir son prácticamente imposibles de obtener. Mientras tanto, el asentamiento y la construcción de su carretera continúan desarrollándose en esta zona. Aben al Hadi.-Hantash, perteneciente al Comité, informó que, desde principios de año, se han aprobado alrededor de 90 órdenes de demolición de hogares palestinos, particularmente en el sur, en la zona de las colinas, donde los proyectos para los asentamientos se hallan activos.
El 19 de mayo, una colona de Kiryat Arba atropelló a una niña de 3 años con su coche. El incidente ocurrió en la carretera principal de la zona de al- Ra, al oeste del asentamiento. La mujer intentó huir pero las personas presentes en el lugar de los hechos lo impidieron. Finalmente llegaron los militares, quienes la dejaron marchar. La niña, Jalela Mus’ab al-Ja’bari fue llevada a un hospital de Hebrón para ser atendido. Su caso quedó registrado como de una relevancia intermedia.
El 24 de mayo, 4 granjeros de las poblaciones de Om El- Muqfera y Om Toba, al sudeste de Yatta, resultaron heridos al ser atacados por unos 20 colonos con piedras y palos. Los granjeros habían estado pastoreando sus rebaños de cabras en las tierras al oeste del asentamiento. Los heridos son Ismael Abu Qubaita, Issa Jebreel Makhamreh, Ibraheem ali El- Zain, y Ali Mohammed Makhamreh. Los hombres fueron trasladados a centros de salud locales en Yatta para ser atendidos.
El 30 de mayo, colonos del asentamiento de Bat Ayin atacaron a campesinos que venían a trabajar las tierras al sur de los asentamientos. Jamla Mohammed Husain Adi, de 45 años, y su hijo Mai Ibraheem Thaljee, de 3, resultaron heridos cuando los colonos los tiraron al suelo e intentaron obligarles a que abandonaran las tierras. Algunos ciudadanos de diversas nacionalidades también resultaron heridos en este mismo lugar por las piedras arrojadas por los colonos. Mohammed Ayyad Awad, activista del Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM) declaró que los ataques tuvieron lugar ante la presencia del ejército, que no hizo absolutamente nada para detener a los colonos. Además, el ejército declaró a área zona militar y obligó a marcharse a los granjeros y demás presentes. Entre estos últimos se encontraban personas de distintas nacionalidades, los cuales habían venido a recoger la cosecha junto con los colonos. El ejército mantuvo detenidos a varios campesinos y algunos activistas israelíes durante horas.
El 8 de junio, unas excavadoras del ejército causaron desperfectos y allanaron 40 dunums de tierra en el área de Baq’a, al noreste de Hebrón, causando destrozos en 7 albercas. Los terrenos se usaban para producir uvas y pertenecían a Yahya Saeed Jaber, Mohammed Nader Jaber, Azmi Abed El-Azeez Jaber, Abedel Wahhab Jaber, Jawad Abed El-Jawwad Rajabi y Ziyad Hammouda Jaber. Los 40 dunums serán confiscados para ser utilizados por los asentamientos de Kiryat Arba y Giv’ at Harsina.
El 13 de junio, colonos de Kiryat Arba y otros asentamientos renovaron sus ataques contra los residentes de Wadi Husain, que se encuentra al oeste del asentamiento. De acuerdo con Fahd Ja’bari, vecino de Wadi Husain, los colonos se enfrentan a los habitantes del pueblo lanzándoles piedras a sus casas y persiguiendo a los niños por la calle principal.
El 17 de junio comenzó una nueva ola de ataques por parte de los colonos en las colinas de la zona sur del pueblo de Om al-Khair,. Los colonos provenían del cercano asentamiento de Karmiel y lanzaron piedras a los pastores para obligarlos a abandonar las tierras próximas a su asentamiento. Tareq Salem Hadaleen, de 16 años, fue alcanzado por una piedra en la cabeza. Los soldados israelíes llegaron y declararon el área zona militar restringida y se pusieron del lado de los colonos intentando mantener a los campesinos alejados de la zona. En una declaración para el AIC, Yasser Hadaleen dijo que estos ataques están dirigidos a obligar a los residentes a abandonar sus tierras, especialmente de aquellas localizadas al este del asentamiento de Karmeal, para facilitar así su confiscación. Pero, a pesar de estos ataques realizados en colaboración con el ejército, Hadeleen explicó que los habitantes del pueblo no tienen planes de marcharse. También explicó que en lugar de frenar los ataques de los colonos, el ejército aparece y anuncia que no quiere problemas – y luego se limita a declarar el área como zona militar restringida.
En la tarde del 19 de junio, un grupo de colonos del asentamiento de Beit’ Ain quemaron una zona boscosa que pertenecía a algunas familias de los pueblos de Bait Omar y Soreef. En torno a unos 120 árboles se quemaron en el incendio. Mohammed Ayyad Awad, activista de un movimiento de solidaridad palestino, dijo que cada día su llegan a su movimiento noticias de agresiones similares y que la quema de árboles en la zona un suceso continuo.
El 20 de junio, algunos residentes de Beit Omar y otras personas de distintas nacionalidades fueron agredidos cuando algunos colonos, en colaboración con el ejército, atacaron a docenas de campesinos y otros miembros de grupos de solidaridad palestinos que habían venido a ayudar a cultivar los campos adyacentes a Bait Omar. Los colonos vinieron del cercano asentamiento de Beit Ain y lanzaron piedras. Durante meses, los colonos de este asentamiento han atacado a los campesinos; el Comité de Defensa de la Tierra ha registrado 11 ataques desde abril, incluyendo la quema de árboles y los asaltos físicos a campesinos.
El 21 de junio, 3 residentes del pueblo palestino de Sosya, al sudeste de Yatta, resultaron heridos cuando unos colonos del vecino asentamiento de Susiya incendiaron su tienda mientras dormían a primeras horas de la mañana. Abed El-Rahman Mohammed Jawaj’a, de 22 años, Yahya Khaled Nawaj’a, de 21, y Ibrahim Mohammed Khaleel Nawaj’a, de 22, resultaron heridos en los ataques. En un incidente similar hace dos meses, colonos del mismo asentamiento intentaron quemar otra tienda, pero la presencia de un grupo de personas allí congregadas pudo impedirlo. El pasado diciembre, los colonos prendieron fuego a dos tiendas, pertenecientes a Sara Salamah Nawaj’a y Mohammed Jaber Nawaj’a.
El 22 de junio, colonos de Said’ Ain realizaron nuevos ataques contra los terrenos que se extienden al sur del asentamiento. En esta ocasión, los colonos quemaron 200 viñas y olivos propiedad de Hammad Jaber Sulaibi y Fahd Jaber Slaibi. En el mismo ataque, los colonos quemaron alrededor de 10 dunums de terreno.
El 22 de junio, en colaboración con el ejército, colonos de los asentamientos de la zona de Belén, en concreto de Gva'ot, Neve Daniel y Betar, arrasaron en torno a unos 40 dunums de tierra labrada al sur de la ciudad de Nahhalen. Los terrenos pertenecen a las familias Fannon, Shakarneh y Al-Shaikh. El objetivo perseguido por los colonos con esta destrucción es crear los suministros de electricidad y agua para abastecer a estos asentamientos. El Presidente del Consejo Local, Mohammed Ghayada, informó que este proyecto de construcción de infraestructuras para el asentamiento provocará la confiscación o el aislamiento de otros 3300 dunums de terrenos del municipio. Y añadió que desde 1967 su ciudad ha perdido 15.000 dunums de tierra con los proyectos de los asentamientos. La mayor parte de las tierras del pueblo han sido confiscadas, afirmó. El pueblo está en la actualidad totalmente rodeado por los asentamientos, los cuales se encuentran muy cerca de los edificios del municipio, afectando negativamente al desarrollo del mismo.
Nablus y el Norte de Cisjordania
El 1 de mayo, colonos de las asentamientos de Gi’ad, al este de Qalqilya, atacaron a un granjero de 20 años, Mohammed Ahmed Abu Baker, del municipio de Jet. El joven estaba trabajando sus tierras cerca del asentamiento cuando llegaron 5 colonos, le golpearon y rociaron el rostro con un spray, produciéndole diversas quemaduras. Los soldados lo arrojaron al suelo y lo agredieron a pedradas, provocándole heridas en la cara y la espalda. Mohammed fue llevado al Hospital Darweesh Nazzal en Nablus. Los colonos también causaron desperfectos en su tractor.
El 13 de mayo, en el distrito de Jenín, aproximadamente 40 colonos llegaron para levantar sus tiendas en las ruinas del asentamiento de Homish, el cual había sido desalojado en 2005. Los colonos organizan periódicamente protestas contra el desalojo de este asentamiento y a veces participan en ataques contra los residentes del pueblo de Selet al-Daher. En esta ocasión los colonos lanzaron piedras contra coches palestinos en la carretera principal del pueblo. El ejército cerró el paso a esta zona estableciendo puntos de control.
El 21 de mayo, docenas de colonos del asentamiento de Itsehar, al sur de Nablus, destruyeron 10 dunums de tierra que se habían destinado al cultivo de trigo. Estas tierras se encuentran en Khallet as-Sewar y pertenecen al granjero Mohammed Reda. Fuentes palestinas en Nablus informaron que esta no es la primera vez que esta área ha sido un objetivo de los colonos de Itsehar.
El 22 de mayo, las autoridades israelíes abrieron expedientes de confiscación de 300 dunums en El-Qatayen, en el Distrito de Jenin. Este terreno pertenece a familias procedentes de las poblaciones de Ya’bad y Tora El-Gharbiyya. Se dieron órdenes a los granjeros para que abandonaran las tierras con sus enseres en un plazo de 45 días.
Mohammed Qabaha, granjero propietario de 60 dunums en el área afectada dijo a AIC que “los funcionarios de la Administración Civil llegaron con las órdenes de confiscación y unos mapas señalando los límites de esta tierra”. La tierra es una zona de cultivo arbolada, propiedad de Mohammed Eid Qabaha, Anees Hasan Qabaha, Mohammed Shareef Zaid, Adnan Ismael Zaid, Husni Zaid, Mohammed Othman Abbadi, Saleh Azeez Zaid, Mohammed Ismael Qabaha, y Awwad Rafeeq Deeb.
Qabaha añadió que cada granjero tiene documentos que atestiguan la legítima propiedad de estas tierras. Esta confiscación provocará que unas 13 familias pierdan su principal fuente de recursos. Los palestinos sospechan que el auténtico objetivo detrás de esta confiscación sea construir un nuevo asentamiento en el lugar.
El 22 de mayo, colonos del asentamiento de Itsehar quemaron un campo de trigo propiedad de una familia del pueblo de Boreen, en la parte sur del distrito. El propietario, Mohammed Raja, declaró que los colonos le quemaron 20 dunums de trigo. La tierra está situada en el término de Khallet Iswar. Los bomberos llegaron de las ciudades vecinas y frenaron el incendio mientras los soldados israelíes procedentes del DCO llegaban y registraban el incidente.
El mismo día, otro grupo de colonos procedentes de asentamientos del sur de la zona de Nablus atacaron a granjeros de la población de Oreef mientras éstos recogían sus cosechas de trigo. Se dieron lugar varios altercados físicos entre colonos y granjeros cuando los soldados llegaron para intentar poner fin al incidente.
El 25 de mayo, una estudiante de 21 años de la Universidad de Al-Quds, Hiba Abed El-Haq, estaba esperando en el control de Za’tra, al norte de Nablus, cuando unos colonos la atacaron con piedras, hiriéndole en la cara y espalda. Los colonos bajaron hasta este punto de control en tres coches y lanzaron piedras contra los coches que allí esperaban y a sus pasajeros. Según declaraciones, los soldados presentes en el lugar esperaron más de 30 minutos antes de intervenir y contener a los colonos.
El 7 de junio, docenas de organizaciones locales y granjeros se concentraron en el ayuntamiento de Aneen, al oeste de Jenín, para debatir sobre los diarios ataques de los colonos a sus tierras. El alcalde de Aneen, Rabah Yaseen, declaró que 11.500 dunums de tierra, la mayoría labrada, se encuentran hoy día al otro lado del Muro de Separación, siendo por tanto difícil para los granjeros poder llegar hasta ellas. Durante meses los colonos han realizado destrozos en estas tierras y han permitido a sus rebaños de cabras pastar de los árboles. Se ha llevado este asunto ante las autoridades israelíes, pero éstos no han hecho nada para prevenir los ataques de los colonos sobre las tierras que quedan fuera del Muro de Separación. Los residentes del área agrícola del asentamiento y gente procedente del interior de Israel continúan trayendo su ganado a estos terrenos. Mientras, los granjeros palestinos no tienen acceso a las mismas para poder cultivarlas, ya que los permisos suelen otorgarse únicamente durante la época de la cosecha.
El 8 de junio, colonos del asentamiento de Itamar, al este de Nablus, quemaron 20 dunums de tierra plantadas con olivos. La tierra pertenece a Amjad Sulaiman Qawareeq, del pueblo de Awarta. Según Ghassan Duglas, un portavoz para las actividades de los asentamientos en el norte de Cisjordania, los ataques de los colonos en el Distrito de Nablus han sido intensos en las dos últimas semanas, particularmente los relacionados con los colonos de los asentamientos de Itsehar e Itamar.
El 26 de junio, aproximadamente 50 colonos de los asentamientos del Distrito de Tulkarem, levantaron tiendas en las tierras pertenecientes a Ibrahim Kayed, procedente de Kufer Labad, al este de Nablus. Los colonos además colocaron la bandera israelí en estas tierras. Kayed afirmó que, cuando fue a protestar con sus hijos, Samer, de 30 años y Jamal, de 20, los colonos los recibieron con piedras y les golpearon. Los dos jóvenes fueron trasladados a una clínica local debido a las heridas sufridas en cabeza y manos. Fuentes de Nablus afirmaron que al parecer los colonos pretenden construir nuevos asentamientos en este término, especialmente dado que no es la primera vez que los colonos han organizado una manifestación pacífica en estas tierras.
Traducido al castellano por Caterina Aguiló P y Mariola Merino para el Centro de Información Alternativa (AIC)
