Jueves 17 de Mayo, 2012

Las Dos Manos y las Dos Caras del Gobierno Israelí: Israel Finge Compromiso sobre el Asunto de los Asentamientos

Martes 16 de Junio de 2009 13:26
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http://www.alternativenews.org/images/stories/news/2009/may/Maskiot.jpgDespués de los cinco primeros meses de la nueva administración de los EUA, el Presidente Barak Obama y su equipo han finalmente tocado un punto caliente del conflicto Israelo-Palestino.

La semana pasada, el Primer Ministro Israelí, viajó a Washington D.C. y se reunió con el Presidente Obama, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, y algunos miembros del Congreso de los EUA.

Según los comunicados hechos públicos después de los encuentros diplomáticos, la posición de la administración Obama es muy clara, al menos en el “asunto de los asentamientos”. Hillary Clinton informó a los periodistas sobre las palabras exactas de Obama: “El presidente quiere ver cómo se paran los asentamientos, los asentamientos Israelís en los territorios Palestinos ocupados deben pararse.”

Y esta no es simplemente una nueva demanda del Presidente de los EUA y de su equipo, sino que ha sido uno de los puntos centrales del llamado proceso de paz durante mucho tiempo.

El 2003, la Hoja de Ruta hablaba de “congelación del proyecto de asentamientos” y “desmantelamiento de todos los outposts (* traducibles como “puestos de avanzada”, son las colonias descontroladas que Israel considera ilegales”) construidos después de Marzo de 2001.” La declaración de la Conferencia de Annapolis en 2007 reafirmó el mismo compromiso.

Repetidamente, la Autoridad Palestina y su Presidente, Abu Mazen (Mahmoud Abbas), afirmaron que no es posible hablar de paz sin una parada completa de la expansión de los asentamientos. Después de la visita de Netanyahu a Washington, Abbas llegó a Washington para una “cena de trabajo” con Hillary Clinton. Según un portavoz presidencial, el Presidente Palestino mencionó dos puntos como pre-condiciones para la re-apertura de las negociaciones de paz: una auténtica congelación de los asentamientos y la aceptación por parte de Israel del establecimiento de dos estados.

El nuevo Gobierno Israelí, sin embargo, no tiene intención de congelar los asentamientos. Todas las declaraciones de Netanyahu y la mayor parte de hechos sobre el terreno apuntan a lo contrario. Después del encuentro Netanyahu/Obama en Washington, se informó de que Netanyahu había afirmado: “No estableceremos nuevos asentamientos, pero no es lógico que no ofrezcamos una respuesta a la expansión natural.”

Este concepto de “expansión natural”, o “crecimiento natural”, es una artimaña lingüística y política usada para justificar la expansión de los asentamientos, enmascarada con la evacuación esporádica de los “outposts ilegales”. Un ejemplo de esto es la reciente evacuación de una tienda colona en el área de Buwira, en la entrada del asentamiento de Kiryat Arba en Hebrón. Los soldados eliminaron este outpost que ya había sido evacuado, y después reconstruido, en Octubre de 2008, en un lugar llamado Granja Friedman. La noticia recibió una amplia cobertura mediática, pero este es simplemente uno de los aproximadamente 102 outposts (B’Tselem, 2008), esparcidos por toda Cisjordania. Además, los “proyectos de asentamiento” tienen un impacto continuo en la vida de los Palestinos. Los 121 asentamientos, más los outposts, están habitados por aproximadamente 496.000 personas en total. Y muy probablemente, Netanyahu está en lo cierto cuando habla de su continuo crecimiento poblacional: la población colona ha crecido sistemáticamente a un 4-6 por ciento por año durante las dos últimas décadas, una tasa de crecimiento mucho mayor que la de la sociedad Israelí en conjunto, que ha crecido a una tasa de 1,5 por ciento por año, de media. El problema es que los colonos no tienen más hijos que los Israelís que viven dentro de Israel. Frecuentemente, las viviendas en los asentamientos están vacías y esperando que alguien las ocupe, apoyado por las numerosas ventajas económicas y sociales que traen a Israelís y a nuevos inmigrantes del otro lado de la Línea Verde.

Con una población total colona tan grande y en crecimiento, la evacuación de un outpost aquí y allá no es nada más que propaganda.

Esto es particularmente cierto si el gobierno Israelí elimina algo con una mano y continúa creando hechos consumados con la otra.

Simultáneamente a la visita de Netanyahu a Washington, al menos tres importantes pasos en la expansión de los asentamientos fueron dados.

En el Valle del Jordán, empezó la construcción de un nuevo asentamiento en tierra Palestina bien adentro de la Cisjordania ocupada, cerca de la frontera de Palestina con Jordania. Llamado Maskiot, este asentamiento no es de ninguna forma “crecimiento natural”. Al contrario, el secretario del consejo para los asentamientos afirmó en el periódico más leído de Israel, el Yedioth Aharonoth, que “esta área es importante para la seguridad de Israel, así que construiremos sobre ella.”

El 22 de Mayo, en el área de Qatayen en el Distrito de Jenín, ocho terratenientes Palestinos recibieron 15 órdenes de confiscación, sumando 300 dunams de tierra (* 1 dunam = 1 Km2). Las personas que recibieron las órdenes son: Anees Hasan Qabaha, Mohammed Shareef Zied, Anan Ismaeal Zied, Husni Zied, Mohammed Othman Abbadi, Saleh Azeez Zied, Mohammed Ismael Qabaha y Awwad Rafeeq Deeb.
Estas tierras pertenecen a los pueblos de Ya'bod y Tora y están en todo caso a tres kilómetros de distancia del Muro de Separación. Los propietarios y las organizaciones locales temen que estas confiscaciones tengan el propósito de construir un nuevo asentamiento o outpost, puesto que las órdenes que fueron entregadas no mencionan las razones de la confiscación.

Uno de los terratenientes explicó la situación a al-Ayam, el periódico diario de Bahrein: “los agentes ordenaron a los propietarios que cogieran todo lo que necesitaran de la tierra porque en 45 días después de este periodo, el ejército [Israelí] tomaría la zona. Tengo 60 dunams aquí que están incluidos en la orden de confiscación. Y en toda mi tierra hay olivos plantados. Esta es una de mis mayores fuentes de ingreso. Tenemos todos los documentos de propiedad, e informamos de ello a Qadora Faris, el gobernador del distrito y al lado Palestino en la Oficina de Coordinación del Distrito.” (* la OCD, DCO en inglés, es la oficina israelí de asuntos civiles en territorio ocupado)

El episodio final que muestra cómo el Gobierno Israelí habla en una dirección y actúa en la opuesta es la ampliación de la red de carreteras de circunvalación colonas. En Abril, colonos de Karmel, cerca de la ciudad Palestina de Yatta en el Distrito de Hebrón, acabaron de construir una nueva carretera colona hacia el este y el oeste del bloque de asentamientos. La longitud de la carretera es tres kilómetros y 20 dunams Palestinos fueron confiscados para ese fin. (Informe AIC, 2009).

Este último episodio resalta otro elemento del proyecto de asentamientos que afecta la vida de los Palestinos. Tal como se describe en un informe de B’Tselem—el Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos, titulado “Acceso Denegado: Medidas Israelís para Impedir el Acceso Palestino a las Tierras Alrededor de las Colonias,” las colonias están construidas en menos del tres por ciento del área de Cisjordania. Sin embargo, debido a la extensa red de carreteras colonas y las restricciones del acceso Palestino a sus propias tierras, los asentamientos Israelís dominan más del 40 por ciento de Cisjordania. En Agosto de 2008, las carreteras de circunvalación cubrían 794 kilómetros. Adicionalmente, es importante tener en cuenta la zona de amortiguamiento de 50-70 metros a cada lado de la carretera, tierra en la que a los Palestinos no se les permite construir o cultivar.

Estos episodios, junto con las repetidas declaraciones del gobierno Israelí de que estas políticas seguirán —aunque a veces se oscurezcan con intentos propagandísticos de fingir un compromiso como con la eliminación de los outposts— muestran el papel profundamente perjudicial que el proyecto de asentamientos juega en la vida Palestina, y en las posibilidades de éxito de cualquier hipotético proceso de paz. Como reflejo de esto, mientras es bueno oír peticiones claras y directas de la administración Obama a Israel para que pare la expansión de sus asentamientos, es esencial que el gobierno de los EUA —si realmente quiere cambiar la dinámica de la relación Israelo-Palestina para mejor— se mueva más allá de las palabras y hacia presiones diplomáticas y económicas concretas sobre Israel para cambiar su comportamiento.

Esto sucederá? Ya veremos.



* Nota del Traductor

Traducido al castellano por Marcel Masferrer Pascual para el AIC


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