
a) Sin simetría
La relación debería estar basada en el papel de liderazgo de los socios palestinos y no en una falsa simetría entre palestinos e israelíes. La estrategia de acción política es una lucha nacional palestina contra el colonialismo israelí, no una "lucha conjunta por la paz". Lo que se pide a las fuerzas anticolonialistas israelíes es que apoyen esa lucha y no que traten de imponer la mitad del programa que se enfrentaría a las percepciones colonialistas de la opinión pública israelí que incluye a algunos sectores del movimiento por la paz.
b) Apoyar lo fundamental del programa nacional palestino.
Estos tres conjuntos de demandas están interrelacionados y han de ser apoyados en su totalidad. Es de especial importancia el derecho al retorno que ha sido un problema recurrente para la izquierda sionista.
c) Cooperación en acción
La prueba de la cooperación está en la acción y no en sesiones conjuntas de dialogo y reuniones a puerta cerrada: acciones conjuntas contra la ocupación colonial y la opresión nacional tanto en los Territorios Ocupados como en Israel mismo.
d) BDS
El Movimiento Nacional Palestino ha establecido una prioridad estratégica, la Campaña Internacional de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS). En muchos sentidos, es la prueba de la verdadera cooperación entre israelíes y palestinos. Cada organización, movimiento o individuo israelí que afirme defender una estrategia de lucha conjunta entre palestinos e israelíes debe unirse al llamamiento de los palestinos a una campaña internacional de BDS y sólo así pueden contribuir a formar una sólida alianza que haga posible un futuro común basado en los derechos, la justicia y la verdadera igualdad entre los pueblos en este país.
